"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

sábado, 9 de agosto de 2025

Nueva semi peatonal de Santa Rosa, La Pampa


La municipalidad inauguró la "semi peatonal", asi la llaman, debe ser la unica ciudad que tiene ese nombre.

La escusa de que no sea una peatonal con todas las letras es porque ésta ciudad tiene aún alma d epueblo y la genete no se acostumbra a que la ciudad crece y necesariamente necesita algunas cuadras donde solo la gente pueda circular a pie. Sería mucho mejor, mas lindo, mas moderno, con otro moviliario para que la gente pueda sentarse.








La obra fue muy criticada por su costo, porque la ciudad tiene otras prioridades. La verdad es que la ciudad ha cambiado mucho, estaba muy destruida, calles imposibles de transitar, cloacas colapsadas, y muchas obras de insfraestructuras necesarias, muchas se han hecho y otras mas deben faltar.

Ésta en particular le da un encanto particular al centro de la ciudad. ojalá la cuiden.
















miércoles, 6 de agosto de 2025

Los motivos por los que nos gusta viajar

 Conocer nuevos lugares reduce el estrés, amplía horizontes y potencia la tolerancia. Pero es necesario hacer una reflexión de lo que buscamos para que sea una experiencia constructiva.


Dicen que viajar es lo único que compras que te hace más rico y yo no podría estar más de acuerdo con ello. Y es que, “invertir en viajar es invertir en uno mismo”.

Un viaje no sólo te permite desconectar de lo cotidiano y conocer nuevos lugares, sino que también enriquece tu vida con experiencias (y cada experiencia se convierte en una gran historia que contar👌).
Para mí un viaje será siempre una de las mejores escuelas. Aprendes de primera mano de diferentes culturas, de su historia, tradiciones, gastronomía, patrimonio, estilo de vida y todo lo que forma parte de su identidad.

“Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir que continúa en nosotros de manera profunda y permanente”.




El mundo es tan rico y tan diverso. Cada cultura es tan diferente y especial, lo que hace que todos vivamos distintas realidades. Y para comprenderlo, no hay nada mejor que salir a verlo y vivirlo por ti mismo.

El conocer diferentes maneras de ver el mundo, nos ayuda a cultivar la empatía, una habilidad tan importante en nuestros días. El empatizar con otros, nos hace más tolerantes, y es precisamente este uno de los motivos por los que se considera al turismo como motor para promover la paz mundial.

Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas.

Personalmente, no veo a la famosa “zona de confort” como algo negativo. Al final de cuentas, también es necesario tener algo de seguridad. Lo que sí es cierto es que quedarnos mucho tiempo allí nos limita de aprender más. Por eso, es bueno salir de vez en cuando.

Una de las mejores maneras de hacerlo es viajando, especialmente si visitas un lugar completamente distinto al tuyo. Así, no solo ves las situaciones externas de otra forma, sino también cambia tu perspectiva acerca de tu yo interno.

En mi caso, el viajar incluso me ha ayudado a abrirme más a la aventura e ir perdiendo de a poquito el miedo que me solían provocar ciertas circunstancias.

Viajando creamos lazos de amistad


Somos seres sociales por naturaleza. Nuestra vida es más bonita cuando la compartimos en pareja o con amigos. Y viajando, tenemos la oportunidad de crear nuevos y buenos lazos de amistad.

Lo bonito de hacer nuevas amistades, de compartir gratos momentos, es que, si tus amigos son de otro país, irlos a visitar es otra invitación a seguir viajando.

Y, si por el contrario conoces a personas de tu país, tendrás a alguien que conoce tu cultura e intercambiaras con ellos historias de las aventuras que viven fuera de su lugar de origen.


Viajar nos hace más creativos


Al viajar, nos exponemos a nuevos escenarios que expanden nuestra mente. Esto, nos ayuda a generar nuevas ideas y por tanto, a ser más creativos.

Viajar contribuye a nuestra salud

Imagina unos días en un área rural, desconectado de todo y disfrutando de la naturaleza ¿suena bien no?

A veces, especialmente si vives en la ciudad, nuestro día a día es tan acelerado que el estrés se apodera de nosotros. A la larga, esto no es saludable. Por eso, una escapada de vez en cuando siempre viene bien. Y si logras dejar de lado tu celular, aunque sea por un momento y desconectar ¡mucho mejor!

Por otro lado, el conocer nuevos lugares y vivir nuevas experiencias, llena tu corazón de alegría y te hace más feliz. La felicidad es necesaria para llevar una vida equilibrada y saludable.

Y por último, algo que quizás muy poco se dice pero no deja de ser cierto, es que para conocer un lugar hay que recorrerlo bien. En mi caso, si es posible, me gusta caminar porque siento más conexión con el destino. Además, caminar es un buen ejercicio que, naturalmente, contribuye a nuestra salud.

Tambien y ésto lo digo siempre se puede ser viajero en el lugar donde vivimos, como?. Vivir la vida mas relajada mas tranqui, tratatr d eno tenes o cargarse de tantos problemas, desacelerarse y vivir en paz. Tomarte una tarde ir a algun lugar favorito y contemplar un atardecer, hacer paseos en bicicleta por caminos rurales, conectandonos con la naturaleza, caminar con la mente mas despejada y contemplar lo que nos rodea, los reflejos del sol que nos da en la cara, los colores del amanecer, mientras caminamos a nuestro trabajo, hay muchas maneras de viajar, hasta con nuestra imaginación.





sábado, 2 de agosto de 2025

Tierra de Motores, Hudson Buenos Aires

Esto es Tierra de Motores
En Hudson, Pcia. de Bs. As. un taller de restauración de autos y motos clásicas que vive dentro de una hermosa estructura diseñada por el Estudio Córdova Estévez. Un lugar único. 

La “Terra dei Motori” es una superficie que se extiende entre las ciudades de Maranello, Bolonia y Modena, y allí se pueden encontrar los museos, salas de exposiciones y fábricas de las marcas de automóviles más importantes del mundo como Ferrari, Maserati, Lamborghini y Pagani y deslumbrarse con las carrocerías Zagato, Bertone y Pinifarina como así también la marca Ducati famosa por sus motocicletas de alto rendimiento.
Y desde allí, desde Emilia Romaña, en el norte de Italia, llegó la inspiración.



Es un lugar dedicado a la restauración artesanal de autos y motos clásicos, con un enfoque en la fidelidad histórica y el cuidado estético y técnico. Se describe como un espacio donde las máquinas del pasado encuentran un futuro. El lugar es un espacio donde se siente el espíritu de marcas míticas, y donde la música, el arte y los amigos construyen una historia única.

Así un gran portal, y un frente liviano, semi transparente, que deja ver e insinuar los fuertes elementos que en su interior conquistan el espacio.
Una serie de pórticos de perfiles metálicos, marcan el ritmo del espacio principal, dan armonía y contienen al protagonista espacial: La caja roja. Gran volumen que parece flotar, que da pelea a la gravedad, que no interfiere en espacio cero. Íntegramente colgada de la estructura de la nave, genera un espacio contenido bajo su forma, creando el lugar de encuentro protegido en la gran escala.
Dentro del mismo volumen colgante se encuentran las oficinas que miran panorámicamente el espacio, filtrado por su revestimiento microperforado rojo que tamizan las visuales y generan un juego de luz y sombra seductor.








Un gran telón de fondo amarillo, se impone para crear fondo figura, y dar escala, dar punto final a la inmensidad. Incluye una replica bintage de una shell de época, hasta un puesto de inflado de neumáticos de la época, que además funciona.
Hacia el lateral, su plano traslucido se abre, creando lazos con el parque, y con la calle de borde, teniendo posibles expansiones, con actividades al aire libre, gastronómicas y culturales, que próximamente se materializarán.
En Tierra de Motores se siente el espíritu de esas legendarias marcas, se ve y se disfruta la belleza de automóviles y motocicletas clásicas de todos los tiempos que combinan elegantemente en este lugar tan especial donde la música, el arte y los amigos construyen una historia única digna de ser contada y que no podés dejar de visitar, si estas de paso. Al lado se encuentran restaurantes, una shell, cafeterías y bares.

Cómo llegar?
Dirección; Calle 137 N° 6358 esq. Ombúes (Colectora Autopista Buenos Aires - Mar del Plata Hudson Park, B1885 Hudson, Provincia de Buenos Aires

Horarios: de lunes a viernes de 10 hs a 17hs.
                  Sábados y domingos cerrado




La hermosa Shell bintage, con un auto de época





    

miércoles, 30 de julio de 2025

Un lugar que pocos conocen de Argentina y agendé para visitar


Siempre busco lugares que me llamen la atencion, que me sorprendan que tengan su historia, me gusta agarrar google maps y ver puntos en el mapa e investigar un poco, despues agendarlo para ir a conocer.

Hay lugares que no aparecen en las guias, en turismo ni en los mapas. Lugares que están ahi quietos, esperando ser descubiertos.


Encontré muy pocas fotos y la indormación es escasa, sobre éste lugar.

La construccion que parece suspendida en el tiempo, es una antigua capilla neogotica escondida en la fundacion La Choza en General Rodriguez Bs As . Fue en 1853 cuando don Bernardo de Irigoyen se instaló en estas tierras y en 1916 ordenó levantar este templo, que aún hoy se mantiene en pie. frente a el uno siente que la historia respira, la torre que apunta al cielo, sus vitrales que aun filtran la luz del altar vacio, conserva su fuerza silenciosa.

Pero este lugar no es solo pasado, sino un presente vivo, de esa época. Está en el Kilómetro 46 de la Ruta 5 (ex Ruta 7) en la provincia de Bs As.

Agendado para visitarlo.






sábado, 26 de julio de 2025

5 DESTINOS TOP PARA LAS VACACIONES DE INVIERNO

Cuando llega el invierno, Argentina despliega una variedad de paisajes y experiencias que se adaptan a todos los gustos: desde la calidez del norte hasta los clásicos escenarios nevados del sur.

En este artículo, te presentamos el Top 5 de destinos imperdibles para disfrutar las mejores vacaciones de invierno en el país. Ya sea que busques aventura, relax, cultura o naturaleza, Argentina tiene propuestas únicas para que tu escapada invernal sea inolvidable.

1. IGUAZÚ



Visitar Iguazú en invierno es una excelente opción para quienes buscan escapar del frío sin salir del país.

Con temperaturas agradables que rondan los 20 a 25 °C, el clima es ideal para disfrutar de largas caminatas por los circuitos del Parque Nacional Iguazú. Las Cataratas del Iguazú, una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo, se muestran imponentes y caudalosas en esta época, y el entorno selvático despliega todo su verde con la intensidad característica de la región.

Además de los paseos tradicionales —como la Garganta del Diablo o los senderos superior e inferior—, el invierno es una temporada perfecta para hacer excursiones más tranquilas, como navegar en el río Iguazú, visitar el Hito Tres Fronteras o explorar las comunidades guaraníes cercanas. Al haber menos afluencia turística que en verano, la experiencia suele ser más relajada, con mayor disponibilidad de alojamiento y mejores precios.

Para quienes quieran extender su recorrido más allá de las cataratas, la región ofrece otras joyas imperdibles. Las Minas de Wanda, a poco más de una hora de Puerto Iguazú, invitan a descubrir el interior de la tierra a través de túneles llenos de piedras semipreciosas. Las Ruinas Jesuíticas de San Ignacio, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, permiten adentrarse en la historia de las misiones guaraníes del siglo XVII. Y cruzando la frontera con Brasil, el Parque de las Aves, en Foz do Iguaçu, ofrece un encuentro cercano con especies exóticas de la región en un entorno de conservación único.

Por su clima agradable, su biodiversidad impactante y la energía vibrante de la selva, Iguazú se convierte en un refugio cálido y único para unas vacaciones de invierno diferentes, en plena conexión con la naturaleza y la historia de la región.

2. BARILOCHE





Ubicado a orillas del lago Nahuel Huapi y rodeado de montañas, combina a la perfección aventura, gastronomía y paisajes que parecen salidos de una postal. En esta época del año, la ciudad se viste de blanco y el ambiente se llena de espíritu invernal, con propuestas para todos los gustos y edades.

El principal atractivo es el Cerro Catedral, uno de los centros de esquí más importantes de Sudamérica, donde se pueden practicar deportes de nieve como esquí y snowboard, o simplemente disfrutar de una vista impresionante desde las aerosillas.

Pero las opciones no terminan ahí: también se puede recorrer el Circuito Chico, visitar el Parque Nacional Nahuel Huapi —el más antiguo del país, con una red de senderos, miradores y lagos que invitan a la aventura—, o relajarse en una casa de té con vistas a los lagos y bosques nevados. Otra propuesta imperdible es subir al Cerro Otto, donde además de disfrutar la nieve y las panorámicas, se puede visitar la tradicional confitería giratoria. La experiencia invernal se completa con paseos en trineo, caminatas con raquetas o incluso excursiones nocturnas con antorchas, ideales para quienes buscan algo diferente.

Como broche de oro, la ciudad también es famosa por su chocolate artesanal, sus cervezas locales y su cocina patagónica, lo que convierte a Bariloche en un destino perfecto para disfrutar con todos los sentidos.

Con una infraestructura turística muy desarrollada, una amplia oferta de actividades y una atmósfera mágica, Bariloche se posiciona como el lugar ideal para vivir unas vacaciones de invierno inolvidables en plena Patagonia.

3. MENDOZA



Mendoza es una propuesta distinta para las vacaciones de invierno, ideal para quienes buscan combinar paisajes imponentes, cultura del vino y relax.

Ubicada al pie de la Cordillera de los Andes, en esta época del año ofrece una postal majestuosa con sus viñedos en reposo, cielos despejados y cumbres nevadas que enmarcan la ciudad y sus alrededores.

Una de las actividades más populares es el enoturismo: recorrer bodegas, participar en degustaciones y almorzar con vista a los viñedos es una experiencia que se disfruta aún más en el clima fresco del invierno. La región de Luján de Cuyo, Maipú o el Valle de Uco concentran muchas de las bodegas más reconocidas, con propuestas que combinan gastronomía de alto nivel y arquitectura integrada al paisaje.

Para quienes buscan naturaleza y aventura, el invierno en Mendoza también invita a realizar excursiones por la precordillera, como explorar la Reserva Natural Villavicencio, un área protegida de gran valor paisajístico e histórico, con caminos de cornisa, avistaje de fauna y antiguas construcciones como el emblemático hotel. También se pueden hacer cabalgatas entre montañas, practicar canopy o rafting en zonas como Potrerillos o el Cordón del Plata, que ofrecen vistas increíbles y aventura asegurada.

Una alternativa ideal para relajarse al aire libre son las termas de Cacheuta, cuyas piscinas de piedra con aguas termales contrastan con el aire frío de la montaña y permiten vivir una experiencia de descanso total, en plena naturaleza andina.

Además, la ciudad ofrece actividades culturales, museos, vida nocturna y una variada oferta gastronómica.

Con su equilibrio entre descanso, sabor y aventura, Mendoza es una excelente opción para unas vacaciones de invierno con aire de montaña y espíritu gourmet.

4. SIERRAS DE CORDOBA



Las Sierras de Córdoba son una alternativa ideal para quienes buscan unas vacaciones de invierno tranquilas, en contacto con la naturaleza y con ese aire acogedor de los destinos serranos.

Con temperaturas frescas pero agradables, esta región ofrece un sinfín de propuestas que combinan descanso, caminatas al aire libre y experiencias culturales.

Entre los destinos más visitados en esta época, se destacan Villa General Belgrano, con su arquitectura alpina y propuestas gastronómicas centroeuropeas; La Cumbrecita, un pueblo peatonal rodeado de bosques y arroyos; Santa Rosa de Calamuchita, que combina balnearios, senderos serranos y una atmósfera familiar ideal para descansar; Capilla del Monte, ideal para quienes buscan una experiencia más espiritual o mística, al pie del enigmático Cerro Uritorco, y la siempre animada Villa Carlos Paz, con su costanera sobre el lago San Roque, variedad de actividades recreativas, teatro y vida nocturna.

También vale la pena recorrer los caminos del Valle de Punilla, conocer Cosquín, Mina Clavero o simplemente dejarse llevar por las rutas panorámicas que atraviesan paisajes únicos.

Las tardes invitan a disfrutar de una merienda con delicias regionales como alfajores, dulces caseros o licores serranos, mientras que la noche ofrece cielos limpios ideales para observar estrellas.

Con su ritmo pausado, su calidez humana y una gran diversidad de paisajes, las Sierras de Córdoba son un destino ideal para unas vacaciones de invierno relajadas, auténticas y llenas de naturaleza.

5. CIUDAD DE BUENOS AIRES



Buenos Aires es una ciudad que se disfruta todo el año, pero el invierno le da un aire especial. Con una oferta infinita de propuestas culturales, gastronómicas, históricas y recreativas, la capital argentina invita a explorarla en cualquier momento del día, con planes para todos los gustos y edades.

Con temperaturas frescas que rara vez alcanzan extremos, el invierno invita a disfrutar de la ciudad abrigado pero cómodo, apreciando su majestuosa arquitectura, su rica historia y su vibrante vida cultural.

Durante las vacaciones de invierno, la ciudad ofrece una agenda cargada de actividades para todas las edades: teatros, muestras de arte, ferias y propuestas en museos como el MALBA, el Museo de Arte Moderno o el Museo de Ciencias Naturales, ideales también para quienes viajan en familia.

Los barrios tienen cada uno su encanto: San Telmo, con su mercado y su aire bohemio; Recoleta, con sus cafés, librerías y espacios culturales; Palermo, con sus parques, tiendas de diseño y gastronomía de autor, y La Boca, con su colorido Caminito y el mítico estadio de Boca Juniors, que junto al estadio Monumental y sus museos convierten a la ciudad en un lugar de peregrinación para los amantes de este deporte de multitudes; y Puerto Madero, con su arquitectura moderna, su costanera para caminar y sus restaurantes frente al río.

Tampoco pueden faltar los grandes íconos porteños, como el Obelisco, epicentro simbólico de la ciudad; la histórica Plaza de Mayo, donde palpita el corazón político del país; o los palacios imponentes, como el Teatro Colón y el Palacio Barolo, que revelan la riqueza arquitectónica de distintas épocas.

El invierno porteño también invita a disfrutar de los míticos cafés notables, perderse entre libros en las librerías de la Avenida Corrientes, vivir una noche de tango en alguna milonga tradicional o incluso hacer una escapada al Tigre y navegar por el Delta, que en esta época muestra otra cara, serena y pintoresca. Allí también se puede recorrer el Puerto de Frutos o visitar el Museo de Arte Tigre, en un entorno natural que contrasta con el ritmo urbano.

A nivel gastronómico, es el momento ideal para disfrutar de platos bien porteños como unas buenas pastas caseras, una parrillada al mediodía, un clásico guiso de lentejas en bodegones que resisten el paso del tiempo, o una sabrosa pizza en alguna de las tradicionales pizzerías del centro porteño.

Con su mezcla única de historia, arte, sabores, vida urbana y rincones por descubrir, Buenos Aires es el destino perfecto para unas vacaciones de invierno repletas de estímulos, calidez cultural y experiencias auténticas.