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sábado, 2 de noviembre de 2019

Paseo Los Colorados, Purmamarca, Jujuy

Hermoso paseo estando en Purmamarca






Circuito corto donde el paisaje montañoso deja sin aliento a quien lo visita, el Paseo de los Colorados se extiende a las espaldas de Purmamarca, explotando en colores. Se trata de apenas 3 Kilómetros de recorrido por el pueblo, pero 3 Kilómetros en los que pueden apreciarse sensacionales geoformas dejadas a la imaginación de quienes se lanzan a recorrerlo. Postal incomparable de la belleza natural de Jujuy y la Argentina, los cerros colorados dibujan paisajes casi irreales capaces de cautivar hasta al turista más empedernido.











  Esta excursión de desarrolla por huella de tierra y culmina detrás del pueblo, pasando por el cementerio local.








Los 7 colores de Purmamarca en Jujuy


El nombre de Purmamarca tiene su origen en la lengua aymara, en la cual “purma” significa campo sin sembrar o campo en el desierto; y “marca”, pueblo. Por lo tanto, se podría decir que Purmamarca quiere decir “pueblo de la tierra virgen” o “pueblo en el desierto”.

Esta localidad es famosa por estar situada al pie del cerro de los 7 colores. Este cerro es producto de sedimentaciones que tienen hasta 600 millones de años de antigüedad. Los sedimentos se plegaron a causa de movimientos tectónicos formando este colorido cerro perteneciente a la cordillera oriental.









Frente a la plaza se encuentra la iglesia, consagrada a Santa Rosa de Lima, construida en 1648 (según señala su dintel). Sus paredes son anchas, de adobe para proveer de aislación térmica. En su interior se puede ver la construcción tradicional de la época, en la cual se colocaban tablas de cardón sobre las cabreadas de madera y sobre el cardón, se colocaba una torta de barro para formar el techo.

También se puede visitar al Cabildo, ubicado frente a la plaza. Se lo llama así por su galería de arcos de un estilo arquitectónico ajeno al de la zona. Fue construido a mediados del siglo XIX como conmemoración de la Revolución de Mayo. Construido de adobe, en él se puede apreciar a simple viste la técnica de techumbre con torta de barro. El cabildo se encuentra 30 cm debajo del nivel de la calle dado que las lluvias han erosionado el terreno en el que fue construido. 


Al lado de la iglesia, se puede visitar al “Algarrobo histórico”, un ejemplar de algarrobo negro (Prosopis nigra) de aproximadamente 700 años de antigüedad.







El paseo de Los Colorados es un sendero de unos 2.500 metros de longitud que tiene un extremo a metros del mirador El Porito (lugar clásico para contemplar el Cerro de los Siete Colores) y el otro en el cementerio local. El camino de de fácil tránsito y rodea los cerros de La Cruz Mayor y de La Cruz Menor. En él cabe destacar los colores de los cerros (que le dan nombre al paseo) y la tranquilidad que se experimenta en su trayecto al estar alejado de la población y la ruta.



Por último, el Cerro Morado se encuentra ubicado frente al Cerro de los Siete Colores, cruzando el río Purmamarca. Este cerro se ilumina por las tardes cuando el sol alumbra su ladera que mira al pueblo. Se lo puede escalar por un camino de dificultad moderada y llegar a un mirador desde donde se puede contemplar el pueblo y sus alrededores.



SALINAS GRANDES, JUJUY  Paraíso blanco!!


¿El desierto puede ser totalmente blanco? Sí. Totalmente y es posible en nuestro norte argentino. Estar en las Salinas Grandes en Jujuy es un regalo para quien pueda disfrutarlo. Elementos básicos para este hermoso paseo: lentes de sol, porque el reflejo que se produce es tan fuerte, que puede molestar un poco a la vista.





Ubicadas en el límite de las provincias de Jujuy y Salta, se conforman como una de las salinas más extensas de la Argentina y sobre todo, de las más lindas. Si bien a simple vista los visitantes pueden ver solo a los turistas tomando fotografías, la zona alberga también a una flora y fauna que se acostumbró a vivir en condiciones poco habituales.

Siguiendo lo que seria el recorrido correcto, tras disfrutar de Purmamarca, llegamos a las Salinas gracias a la Ruta Nacional 52, subiendo por la cuesta de Lipán. Las Salinas Grandes son consideradas las terceras mas grandes del mundo después del Salar de Uyuni en Bolivia y el Salar de Arizaro en Salta.






Esta planicie de sal, está compuesta de sedimento químico-evaporítico y se divide en tres tipos de zonas dentro del salar: la salina poligonal, la limosa y las eflorescencias salinas.

Los obreros de la zona enseñan los diversos modos en que se extrae la sal de los grandes piletones y hasta se puede disfrutar de un restaurante construido en sal, algo increíble por estos lados.

Parece raro que en medio de cerros y quebradas, en la provincia donde la Puna es lo más característico, exista esta gran mancha blanca. Más de 12 mil hectáreas conforman un lugar único dentro de la provincia de Jujuy.







Caminar sobre las Salinas Grandes es experimentar sensorialmente un silencio abrumador. El silencio invade, como así también la imagen. Sus visitantes quedan impactados y pueden pasar varias horas contemplando tanta blancura.




Las esculturas de sal son el souvenir obligado de los turistas, claramente para dar cuenta de que se estuvo allí. En un sitio que inició su historia entre 5 y 10 millones antes de nuestro presente y que fue cubierto por aguas con gran cantidad de sales provenientes de la actividad volcánica. La evaporación desencadenó lo que hoy en día se conoce como las Salinas Grandes en el norte argentino.