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jueves, 12 de marzo de 2026

Colonia Suiza, encantador lugar muy cerca de Bariloche


Colonia Suiza es un poblado ubicado en la provincia de Río Negro, Argentina, fundado principalmente por inmigrantes suizos a finales del siglo XIX o principios del XX. Forma parte de la región que se desarrolló gracias a la colonización europea, que buscó explotar los recursos naturales de la zona, especialmente la agricultura y la ganadería.

Características destacadas

Mantiene rasgos culturales de su herencia suiza, como algunas tradiciones gastronómicas, arquitectura de inspiración alpina y asociaciones comunitarias que preservan la identidad de sus antepasados.

Económicamente, se basa en actividades primarias: la producción de frutas (como manzanas y peras), cereales y la cría de ganado vacuno y ovino.

Se encuentra en un entorno natural privilegiado, cerca de ríos y con paisajes que combinan llanuras y cerros bajos, lo que también favorece el turismo rural.











Importancia local

Es un ejemplo de cómo la inmigración europea dejó huellas profundas en la estructura social y económica de Río Negro, contribuyendo al desarrollo de la zona y enriqueciendo su diversidad cultural.


Historia detallada

 

La colonización suiza en la zona comenzó oficialmente a fines de la década de 1880, cuando el gobierno argentino promovió la llegada de inmigrantes europeos para poblar y desarrollar las tierras del sur. Un grupo de familias provenientes principalmente de cantones suizos como Tessin, Berna y Zurich se estableció en las orillas de un afluente del Río Negro, dando origen al poblado.

 

- La primera década fue difícil: los colonos tuvieron que adaptarse al clima continental de la región (veranos calurosos e inviernos fríos) y transformar las tierras baldías en campos cultivables.

- Con el tiempo, construyeron infraestructuras básicas: una iglesia luterana, una escuela, un molino y asociaciones cooperativas para comercializar sus productos, lo que fortaleció el tejido comunitario.

- En la década de 1920, la llegada del ferrocarril impulsó la exportación de sus cosechas, consolidando a Colonia Suiza como un importante centro agrícola de la provincia.















Tradiciones que perduran

 

Los rasgos culturales suizos se mantienen vivos hasta hoy:

 

- Gastronomía: Se destacan platos como el raclette (queso derretido servido con papas y paté de cebolla), el fondue y los bündnerfleisch (carne seca curada). También se han adaptado recetas locales, como tartas de manzana con técnicas de preparación suizas.

- Fiestas comunitarias: Cada año, en septiembre, se celebra el Día de la Colonia, con desfiles, música folclórica suiza (incluyendo el uso de instrumentos como el acordeón y la alpenhorn), y competencias de tiro con arco - una actividad tradicional en muchos cantones suizos.

- Arquitectura: Algunas casas antiguas conservan tejados inclinados, madera tallada y ventanales amplios, características de la construcción alpina. La iglesia principal, construida en 1905, aún conserva sus vitrales importados de Suiza.

- Cooperativismo: La mentalidad cooperativa sigue siendo clave en la comunidad, con sociedades agrícolas que gestionan la comercialización de frutas y granos, así como bancos locales de base comunitaria.








martes, 10 de marzo de 2026

Llao Llao y su historia, Bariloche


El Llao Llao Hotel & Resort es probablemente el hotel más reconocido de toda la Argentina. Es un ícono de la ciudad de Bariloche tanto por su arquitectura como por su relevancia en la historia de nuestra ciudad.

Está ubicado en el km. 25.5 de la avenida Exequiel Bustillo.

El comienzo de la historia del Hotel Llao Llao fue producto de un ambicioso proyecto del arquitecto Alejandro Bustillo.

Uno de los puntos más relevantes para la construcción del hotel fue encontrar una ubicación que esté a la altura de un proyecto tal magnitud.

La decoración y ambientación estuvo a cargo del francés Jean-Michel Frank

Se pensaron en distintas locaciones de San Carlos de Bariloche hasta que se decidieron por la que finalmente fue elegida para realizar la construcción sobre una colina natural. El motivo fue que desde ese punto panorámico se podrían ver tanto los lagos Nahuel Huapi, el Lago Moreno y un entorno que enmarca a los cerros López, Capilla y Tronador como fondo.













Uno de los sucesos lamentables y más conocidos de la historia del hotel fue el incendio que se produjo a sólo un año de haber sido inaugurado.

En dicho incendio no solo se destruyó el hotel sino que también se perdieron los muebles y decoración que habían sido producto del diseño del francés Jean Michel Frank junto a Ignacio Pirovano, dueño de la firma de mobiliario Casa COMTE.

A pesar del feroz incendio que destruyó al hotel, no hubo demora en comenzar la reconstrucción del mismo. Lograron re abrirlo 15 meses después. En este caso, si bien conservaron el diseño e idea original del proyecto eligieron otro tipo de materiales como hormigón armado, la mampostería y tejas normandas en sus techos para prevenir que vuelva a suceder nuevamente lo mismo.

Luego de su segunda inauguración el hotel estuvo operativo hasta el año 1978.
















Si bien el hotel pertenecía a Parques Nacionales, el mismo era dado en licencia a varios empresarios con distinta suerte en sus administraciones.

En el año 1978 el hotel fue cerrado nuevamente como consecuencia de la situación económica y financiera de su administración por lo cual se decidió en el año 1991 privatizarlo por una empresa del grupo City corp.

Fue allí cuando comenzó el proceso de reconstrucción y puesta en valor, siempre respetando el diseño original.

En el año 1993 el hotel fue re inaugurado, modificando su nombre comercial por el de Llao-Llao Hotel & Resort Golf Spa que mantiene hasta el día de la fecha.

En el año 1997 el hotel es comprado por la firma IRSA. Conocida en Argentina por ser también propietaria de los centros comerciales más reconocidos de la Argentina.