"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

miércoles, 16 de octubre de 2019

BASÍLICA MENOR Y CONVENTO SAN FRANCISCO SALTA.


En la esquina de las calles Caseros y Córdoba podemos encontrar la Iglesia y el Convento de San Francisco.

Es uno de los más destacados exponentes del patrimonio arquitectónico e histórico de la ciudad. La Iglesia fue edificada en el año 1625 y posee una gran torre de 53 mts., la más alta de Sudamérica. La misma se presenta dividida en 4 pisos con distintos estilos.




La Iglesia combina colores terracota y marfiles con destacada ornamentación, como la falsa cortina realizada en estuco en los arcos de la entrada. Es una obra de arte en sí misma, donde encontramos también un pequeño museo y una biblioteca con 40.000 volúmenes antiguos de gran valor.



El Museo funciona en el interior de la Iglesia San Francisco, en la sacristía de la congregación, donde se pueden apreciar imágenes del siglo XVII, una Virgen de madera policromada del siglo XVIII, un niño Dios cuzqueño, ornamentos litúrgicos, imágenes de Cristo, mobiliario de los siglos XVIII y XIX realizados en jacarandá y roble. Se destaca la imagen de Nuestra Señora de las Nieves y una pintura de San Francisco de Asís.








Un dato histórico nos cuenta que el Gral. Manuel Belgrano asistió allí a una misa por los caídos en la Batalla de Salta en 1813 y del bronce de los cañones usados en el combate se fundió la Campana de la Patria, ubicada en la entrada de la misma. En 1997 la Santa Sede le otorgó el título de Basílica Menor.










Dirección y Contacto:
  • Córdoba 33 (esq. Caseros)
  • TEL: (0387) 431-0830
  • basilica@cpsarg.com

Horarios del Museo:
  • Martes a Viernes: de 10:30 a 12:30 y de 16:30 a 18:30 hs.
  • Sábados: de 10:30 a 12:30 hs.

Horarios de Misa:
  • Lunes a Viernes: 9:00 – 20:00 hs.
  • Sábados: 9:00 – 20:00 hs.
  • Domingos: 9:00 – 11:30 – 20:00 hs.







Lo de Balderrama, la mas emblematica Peña de Salta

Decir Salta es sinónimo de folklore, de tradcición e indudablemente la calle Balcarce acapara la gran mayoría de las peñas folkloricas además de pabs y bailantas. Para todos los gustos.

La mas emblematica de todas las peñas, para mi es Balderrama.



¿Donde iremos a parar?


Boliche Balderrama......, un lugar de ensueños para los salteños nostalgiosos, que sin darse cuenta la popularidad del mismo les quitó el lugar del encuentro, momentos que no tenían tiempo ni espacio y se producía a cualquier hora y no se extrañaba que allí estuviera el amigo que ayer dejaron con una copa paga, en la espera de otra más, sin percatarse de cuanto tiempo había transcurrido. La permanecía en el lugar por los personajes que allí se daban cita, sin apuros ni compromisos, tan agradable como cautivantes.

El Boliche Balderrama, que si fue grande, (y lo es aún) es gracias al aporte de cada uno de los que allí estuvieron en su momento, haciendo y siendo parte de su historia.

Primero fueron los obligados Cocheros con sus largas noches, en la espera de un pasajero, quienes sin darse cuenta convocaron a los bohemios trasnochadores, que para matar las horas de insomnio adoptaron el lugar como el rincón obligado para aguardar al nuevo día, cosechando sin proponérselos, amigos circunstanciales que casi siempre allí se encontrarían. Así se mezclaron cocheros, lustrabotas, médicos, empleados, changarines, abogados, comerciantes, empresarios, poetas, guitarreros, y cantores espontáneos, inmiscuidos entre los que no tenían destino, cada uno viviendo “su noche de bohemia”, confundidos dueños y parroquianos en el convite de copas sin precios, que se invitaban para no ver partir al amigo narrador de anécdotas cautivantes y sin fin, historias increíbles y confesiones intimas, o al guitarrero de amplio repertorio, junto a voces talentosas, que no les hacía falta el acompañamiento musical para dejar florecer al dormido artista que tenían adentro, junto a poetas populares, que sin querer encontraban allí sus inspiraciones. Uno de ellos, en una servilleta escribió unos versos dedicado al lugar y a los dueños de esta noble cantina, como agradecimiento a las atenciones recibidas, estos versos, que emocionaron esa noche a los tres propietarios, durmieron en un cuadro hasta que el talentoso músico le regaló su melodía y aparentemente allí terminó la cosa......




Cerro San Bernardo, un lugar ideal para pasar el día en la capital de Salta

Cuando visito una ciudad nueva, me encanta, además de perderme en sus calles y descubrir rincones interesantes, poder subir hasta algún punto alto para poder tener una panorámica del lugar. En Salta, una de las ciudades más destacadas del noroeste argentino, el Cerro San Bernardo es el lugar ideal.












Este cerro mide 1.454 metros de altura pero, como Salta se encuentra a casi 1.200 metros sobre el nivel del mar, la ciudad está a una distancia ideal como para poder apreciarla bien desde los miradores.







Desde cualquiera de los balcones o terrazas construidos en su cumbre, las panorámicas son impresionantes. Se distinguen los principales edificios, como la Catedral o los otros edificios que se ubican en la Plaza 9 de Julio, así como las montañas a lo lejos. Y además de la perspectiva hacia abajo, el paisaje que rodea los miradores es hermoso, con mucha vegetación y cascadas artificiales. Y si tienen la oportunidad de verlo nevado, algo que no ocurre con mucha frecuencia, la imagen es impresionante.






Para llegar hasta arriba, puede hacerse en coche por una ruta asfaltada de unos 2 kilómetros que sale desde el barrio Portezuelo, yendo por la Av Hipólito Irigoyen y después la Av Ciudad de Asunción. A pie se hace subiendo los poco más de mil escalones de piedra que salen desde el Museo de Antropología, una opción que recomiendo para quienes tengan ganas de caminar.

También existe la opción de ir en el teleférico que sale desde el Parque San Martín, que está a unos 15 minutos caminando desde el centro histórico aproximadamente. El trayecto tiene un desnivel de 285 metros entre las dos estaciones, y se hace en 8 minutos. Si no son grandes apasionados de las caminatas o no tienen demasiado tiempo para hacer la subida a pie, es la opción ideal.

Funciona todos los días de 10:00 a 19:00 horas, y de precio está muy bien. Al poderse comprar por separado los viajes de ida y vuelta, nos dejan la opción de subir en el teleférico y bajar a pie.





Esta es la mejor alternativa para quienes quieran bajar hasta la ciudad disfrutando de la vegetación y el paisaje, que es un paseo que vale la pena y no requiere gran esfuerzo. Por el sendero verán también las 14 estaciones del Vía Crucis que reflejan la tradición religiosa salteña.







CAÑON DEL RIO JURAMENTO Y DIQUE CABRA CORRAL Un lugar impresionante muy cerca de la ciudad de Salta


Solo con la primer imagen te das una idea de lo impresionante de este cañon.

Uno de los paisajes más bellos y espectaculares de la provincia de Salta es el profundo cañón de rocas multicolores y altísimas paredes verticales que caen a plomo en el tramo del río Juramento que corre a lo largo de la ruta provincial N§ 47, entre el embalse de Cabra Corral y el cruce con la autopista a Tucumán (R.N. N§ 34) en un recorrido total de 52 kilómetros.


















El río Juramento corre allí fuertemente encajonado en su primer tramo haciendo un giro amplio sobre las laderas australes del cerro San Simón (2145 m) y entre otros puntos de interés se destacan las famosas “Peñas Azules”. Lo concreto es que el río Juramento ha cortado allí la estructura rocosa de la sierra que divide a los valles de Lerma y Siancas, dejando a la vista una policroma variedad de terrenos. Dicha sierra está constituida por un conjunto de rocas que pertenecen mayormente al periodo Cretácico de la era Mesozoica. El paisaje puede admirarse viajando por la ruta 47, pero de manera más espectacular cuando se realiza en balsas por el río. Este cañón es el paraíso del rafting salteño y hay empresas que se dedican a llevar a los turistas río abajo en un paseo que resulta fascinante por la gama de atractivos que ofrece.





















El paisaje es sublime, con un silencio que solo es interrumpido por el canto de las aves y los sonidos de algunos insectos. Blancas garzas y patos de brillantes colores levantan vuelo al paso del bote. Las márgenes del río están pobladas por sauces, ceibos con sus llamativas flores rojas y otros árboles y arbustos que marcan un verde intenso que se recorta contra el profundo azul del cielo. También a orillas del agua se encuentran abundantes “colas de caballo”, una planta considerada un fósil viviente del periodo Carbonífero. Luego hay que sortear algunos rápidos, navegar entre elevadas paredes que caen a plomo hacia el río, esquivar enormes bloques desperdigados a lo largo del cauce y que fueron arrastrados por desbordes prehistóricos catastróficos, cruzar entre rocas estratificadas como una masa de hojaldre que lucen fuertes colores azules, rojos, verdes y hasta blancos y dan lugar a los topónimos de Peñas Azules, Peñas Blancas, entre otros.






















Espectaculares formaciones de algas fósiles (estromatolitos) se encuentran en algunas de las paredes rocosas que caen al río y constituyen un ejemplo de libro. Esas formaciones algales y bacterianas sólo se presentan actualmente en las costas australianas de la bahía de Shark Bay. Los días con sol radiante el paisaje se magnifica. Cuando las aguas se vuelven profundas es la oportunidad para los chapuzones refrescantes en las cristalinas aguas azules. Al pasar por lugares de menor profundidad, la limpidez del agua permite apreciar el fondo de piedra bola y ver nadar a los peces. Resulta una hermosa experiencia observar y casi tocar los cardúmenes de sábalos en los remansos de aguas tranquilas. Uno de los principales atractivos es llegar hasta un paredón de calizas amarillentas de la Formación Yacoraite.



























Una antigua playa de 65 millones de años aparece allí exhumada a raíz de los levantamientos andinos y la profundización del río Juramento que cortó a tajo la estructura de la sierra. El ambiente de playa fósil puede reconocerse claramente por las ondulitas que son las marcas del oleaje conservado como una imagen fotográfica de aquellos lejanos tiempos y por las mentadas algas estromatolíticas. También aparecen grietas de desecación que son estructuras que se formaron al momento de secarse el barro calcáreo. En este cuadro aparecen impresas las huellas de remotos dinosaurios que caminaron en esas playas cuando el sedimento estaba aún bastante húmedo. Ello impidió que se conservaran mejor como ocurre con los extraordinarios ejemplos del Valle del Tonco. Un primer análisis paleontológico permite distinguir huellas de carnívoros (icnitas estilizadas, con forma de “V” y marcas de garras) junto a otras de herbívoros (más redondeadas y con terminaciones de los dígitos en forma roma). Los rastros son muy numerosos, se distribuyen a lo largo del paredón y pertenecen a varios animales del grupo de los terópodos y los ornitópodos. Los tamaños van desde 30 hasta 50 centímetros.





















La mala conservación y el hecho de entrecruzarse en todas direcciones impiden a prima facie establecer si se trata únicamente de formas bípedas o si existen también cuadrúpedos en el mismo elenco. Como se dijo el cañón corta la anatomía y deja expuestas una variada gama de rocas cretácicas y terciarias. Entre ellas se destacan rocas de fuerte color rojo, que si se las mira en detalle son arenas cementadas por óxidos de hierro y que constituyen el propio esqueleto o corazón de la sierra. Son los estratos cretácicos del subgrupo Pirgua. Sobre ellas continúan las areniscas blancas de la Formación Lecho y encima de estas el conjunto más espectacular de la región: las calizas amarillas de la Formación Yacoraite que se mencionaron. Se presentan luego unas rocas verdes, conocidas como margas, las que dan el nombre a las Peñas Azules y que popularmente la gente atribuye a “cerros de Portland” por analogía con una clásica marca de cemento. Todas esas rocas se formaron unos 65 millones de años atrás en el límite entre las eras Mesozoica y Cenozoica, prácticamente a nivel del mar.


Es más ellas contienen allí el famoso límite K/T, el evento mundial de la extinción de los dinosaurios. Con la orogenia andina, esto es con la elevación de los Andes, esas rocas fueron plegadas, falladas y empujadas en conjunto como un bloque tectónico. El río Juramento comenzó un trabajo erosivo sin prisa pero sin pausa cortando lentamente la epidermis de la sierra hasta que caló en su “hueso” profundo y alcanzó el valle de Lerma y vació un lago que allí se encontraba. Posteriormente, capturó al río Guachipas y al río Calchaquí dando lugar al río más largo que corre íntegramente en el territorio argentino puesto que nace en el borde de la Puna (cerro Acay) y desemboca en el río Paraná a la altura de Santa Fe. Más allá de la compleja historia geológica de lo que hace mucho tiempo bauticé turísticamente como el “Cañón del Río Juramento” se encuentra el hecho simple de un paisaje que por sus características excepcionales debe integrar definitivamente la oferta turística y uno de los geositios, esto es un sitio de interés geológico, de excepcional valor en el Norte Argentino.