"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

miércoles, 9 de octubre de 2019


El Nevado de Cachi, también conocido como Sierra de Cachi, es la montaña más alta de la región de los valles Calchaquíes y la 19° de Argentina. Con una altitud que llega a los 6380 msnm, está conformado por nueve cumbres, llamándose Cumbre del Libertador General San Martín a la mayor.

Se encuentra íntegramente dentro de la provincia de Salta a pocos kilómetros al oeste de la localidad de Cachi y por lo tanto de la Ruta 40







El nevado de Cachi es uno de los sistemas montañosos más importantes de la Provincia de Salta. Se encuentra enclavado en la Cordillera Oriental, formando parte de las sierras más occidentales de la misma. En realidad se trata de una cadena montañosa que se extiende en general en sentido Norte-Sur, y formada por nueve cumbres.






El Nevado de Cachi se prolonga hacia el norte con la sierra del Nevado de Palermo, conformado por cuatro cumbres, siendo la mayor la cumbre del Palermo, de 6.200 m. En su conjunto, los cordones de Cachi – Palermo, cierran al Valle Calchaquí por el oeste, y lo separan de la región de la puna.

Tanto el nevado de Cachi, como el de Palermo se pueden apreciar claramente con todas sus cumbres, cuando se transita por la ruta 33, que permite unir Salta y el Valle de Lerma, con el hermoso pueblo de Cachi, en pleno Valle Calchaquí. Al llegar al tramo que comprende la recta de Payogasta, tanto el Nevado de Cachi como el de Palermo se yerguen majestuosos hacia el oeste.



Ya en el pueblo de Cachi no se puede dejar de sentir la presencia de esta imponente mole montañosa.

Etimológicamente, existe más de una acepción para el término Cachi, siendo el más aceptado aquél que le atribuye el significado de “sal”.

Desde un punto de vista arqueológico, el Cachi es una montaña destacada, y a sus pies se encuentra el importante yacimiento arqueológico de Las Pailas, y en varias de sus cumbres, como así también en sus laderas se encontraron importantes restos arqueológicos, y por lo tanto es considerada como un santuario de altura.








Vamos a conocer un lugar mágico de ensueño oculto en Seclantás Salta. CUEVAS DE ACSI


Vamos a recorrer cada rincón de este lugar, mirar cada fotografía y extasiarnos de tanta belleza, a veces pensamos que estos lugares no existen en Argentina, que solo otras partes del mundo existen mas bellezas que aca. Pero estamos muy equivocados nuestro país tienen mucho mas para dar, solo que no son explotados, este lugar esta dentro de una propiedad privada,si escuchaste bien, sentate que te cuento y mientras lees trata de ver cada imagen y viajar.

Su nombre?

ACSIBI
Paredones rojos de tierra chorreada, puntiaguda o redondeada, sensual. Un verdadero viaje al centro de la tierra en Seclantás, el único pueblo del valle salteño que está del otro lado del río Calchaquí.







El paisaje remite al pasado más lejano de todos los pasados. No existe un tiempo verbal para ese pasado. Todo se ve muy rojo. Profundo carmesí. Así es Acsibi cuando uno llega. Pero primero hay que llegar.









Cómo llegar

Para llegar a las Cuevas de Acsibi la contraseña es Fido Abán, propietario de la Finca Montenieva que está a 3 km del pueblo. El lugar –cañadones, grietas, cuevas– está dentro de este campo de unos 10 km de ancho por unos 30 de largo. Fido le vio el potencial turístico cuando lo deslumbró a él mismo que llevaba a pastar a las ovejas de su padre. Tenía ocho años.

Se trata de un paraje aún poco conocido, que casi nadie visita en su debut en los Valles, un paisaje mágico y muy distinto, al que hay que destinar un día aparte. Sea que lo acompañe como guía, o que lo lleve en su propio vehículo, es recomendable convenir con Fido con algunos días de anticipación.

La salida implica avanzar unos 17 km (30 km en camioneta 4x4) por el lecho pedregoso de un río seco, caminar unas dos horas por una magnífica quebrada roja de tierra arenosa de las formas más inverosímiles, para finalmente agacharse y entrar en las espléndidas cuevas que alguna vez fueron parte de la Hacienda de Urbina, cuando los indios Malcachiscos lavaban oro para los españoles hasta que éstos se sublevaron y no dejaron alma en pie. Sucedió en 1603. Desde entonces hasta ahora, un time lapse de más de 400 años en el que le sorprenderá no ver urbanización alguna. A lo sumo, la ruina de alguna casa con gruesos muros de adobe y puertas de cardón que nadie puede calcular cuántos años tiene.






Las elevadas temperaturas y el sol no perdonan. Lleven gorro, camiseta manga larga y protección solar.

Fido Aban y su hijo René son los encargados de llevar a los turistas hasta los cañadones rojos de Acsibi, que están dentro de su propiedad. La excursión dura alrededor de cinco horas, incluye almuerzo. En su chacra, a unos pocos kilómetros de Seclantás también tienen alojamiento básico.












BIRALITO, Laguna misteriosa SACLANTAS, SALTA

Una zona misteriosa, llena de historias extrañas y relatos de luces, ovnis y monstruos, se extiende desde El Cajoncillo hasta la laguna de Brealito, en los departamentos de Cachi y Molinos.

El paisaje del área, que comienza en el centro mismo del Parque Nacional Los Cardones colabora para que la fantasía humana vuele.

Un paisaje maravilloso rodea al viajero que se aventura en la Cuesta del Obispo, se interna en la Recta de Tin-Tin, atraviesa el pueblo de Seclantás y llega a la vera de la laguna de Brealito. Parece un paisaje de otro mundo.





(La recta de Tin-Tin es un tramo del camino, totalmente recto, que transcurre a lo largo de 11 kmts., y forma parte de los antiguos Caminos del Inca, que fueron utilizados por los incas en sus épocas para comunicar los distintos puntos del Tahuantisuyo, cuyo centro se hallaba en Cuzco).

En la década de los ’80, un equipo del diario El Tribuno hizo un reportaje sobre la laguna de Brealito, y recogió testimonios que no han sido olvidados hasta el día de hoy.

En aquella oportunidad, un agente de policía, oriundo de Seclantás, ya fallecido, conocido como el Gringo Guzmán, realizó el relato detallado de una aparición que le quitó el sueño hasta el final de sus días.

Amante de la pesca, solía ir seguido a la laguna, que se encontraba a 24 kmts. de su domicilio. En esta oportunidad, se dispuso a pasar la noche al borde del enorme estanque que posee una forma caprichosa y está rodeado de montañas minerales, y que en su ala sur se estrecha en medio de un callejón de rocas.







Encendió su lámpara y se ubicó bajo un gigantesco algarrobo negro (especie característica del microclima húmedo de ese lugar, con tierras rojas y cardones verdes). Lanzó el sedal, y de pronto las aguas se agitaron y sintió un chapoteo, algo grande y pesado se movía....., la curiosidad pudo más y trató de ver de qué se trataba...., y justo en la frontera entre la luz de la lámpara y la oscuridad, creyó ver una figura oscura de grandes dimensiones, pero la imagen fue fugaz. Como no llegó a entender bien lo que pasó, decidió calmarse, y luego de un rato, se dispuso nuevamente a seguir con la pesca. Cuando se disponía nuevamente a lanzar la línea, las aguas comenzaron a agitarse, esta vez con más violencia, y el chapoteo se hizo intenso, no necesitó tomar su lámpara esta vez: una figura gigantesca había emergido a pocos metros de él, y pudo distinguir lo que luego contó que era como un gigantesco reptil o un descomunal pejerrey, con lomo escamado. Horrorizado, el hombre huyó corriendo y cayéndose varias veces. Aunque, contaba que una vez repuesto del primer impacto, trató de tranquilizarse y volvió a recuperar sus pertenencias, que encontró totalmente empapadas, pese a estar a una distancia de cuatro metros del agua, como si una ola gigantesca las hubiera cubierto.

La laguna de Brealito está rodieada de una que otra casa donde viven los lugareños, no hay más de 10 viviendas. Muchos en Seclantás aseguran que el lugar está lleno de testigos de las cosas extrañas.







La exdiputada nacional, perteneciente a una de las más antiguas familias de la región y hermana de dos investigadores del pasado seclanteño, Gloria Abán, aseguró que “Brealito es una usina de fenómenos que han sido advertidos a través de la noche de los tiempos”. Y aseveró que en las adyacencias de la laguna hay dos personajes clave: Tomás Pastrana y Estanislao López, ellos han visto al monstruo, dijo la exparlamentaria, médica de profesión y actualmente miembro del directorio del Instituto Provincial de Seguros.