"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

jueves, 12 de septiembre de 2019

El Zanjón · Un viaje al pasado de Buenos Ayres, San telmo

Túneles y misterio. Un viaje a los orígenes de Buenos Aires.
Un espacio mágico donde coexisten la poesía, la historia y el mito.
La recuperación arqueológica más importante de la Ciudad.

Ser viajero no es solo estar en contacto con la naturaleza, sino tambien conocer la arquitectura de lugares que visitamos,.

Sin dudas la ciudad de Buenos Aires tiene mucho para ofrecernos, es una d ellas ciudades que siempre me sorprende y nos brinda lugares asombrosos para conocer.

Sin dudas este es uno de ellos.

Fue en este sitio que el destino permitió descubrir accidentalmente el lecho del antiguo Zanjón de Granados, depresión natural que escurría las aguas de lluvias de los altos de la ciudad hacia el río de la Plata.


Abandonada y tapiada con 4 metros de escombros en su interior, esta casona construida en 1830 se convirtió en 1985 en el pórtico de entrada al descubrimiento de un asombroso subsuelo arqueológico. Este solar entregado en 1580 a Juan González por el fundador de la ciudad, perteneció posteriormente a una importante familia de la sociedad porteña. La residencia con 6 esclavos hacia 1860, es convertida a principios del 1900 en conventillo y vinería.






Reconocido internacionalmente como ejemplo de arquitectura atemporal, constituye por su contenido un verdadero calendario del pasado de la ciudad. Museo - Visitas guiadas - Espacio de eventos






EL PUENTE 

El descubrimiento accidental del ramal norte bajo una cancha de Paddle sobre la Calle Chile en 1997, dio lugar a la última etapa de creación del complejo y la exhibición del primer sistema de desagüe del Buenos Aires colonial.
Un impactante espacio de sofisticado diseño arquitectónico contiene las ruinas y memorias del pasado en este subsuelo arqueológico. Ocupaba este sitio un portugués con 3 esclavos en 1738 y hacia 1860 figura en un plano catastral perteneciente a la familia Davison.

Tambo en 1892, conventillo a comienzos de 1900, lechería y playa de estacionamiento.
Excavamos la memoria, excavamos el pasado arqueológico y lo enmarcamos con tal detalle que el conjunto configura un marco del pasado que es en sí mismo una pieza de arte.


En las barrancas del Zanjón sitúan algunos historiadores el sitio de la primera fundación de Buenos Aires en 1536. Los restos de dicha ciudad nunca fueron encontrados pero nos queda el testimonio de Ulrico Schmidl, compañero del fundador Don Pedro de Mendoza y primer historiador del Río de la Plata.

Este Complejo se ubica en la última manzana de la zona sur de la ciudad fundada en 1580 por Juan de Garay (segunda fundación). Esta, la séptima, no era la última por casualidad sino por el hecho físico que por esta manzana corría un arroyo, uno de los tres que llevaban las aguas de los altos de la ciudad hacia el Río de la Plata, que en esos años estaba a sólo 150 metros de este espacio en lugar de los 2 km que nos separan de él hoy. Estos arroyos se denominaban los Terceros y este en particular, El Tercero del Sur, era conocido en este tramo como El Zanjón de Granados.

Bajo este importante edificio histórico del siglo XIX encontramos un tramo del desaparecido Zanjón, extendiéndose a lo largo de la manzana con restos de cimientos, muros, pisos, aljibes y pozos ciegos construidos y destruidos entre 1730 y 1865. Durante el siglo XIX esta residencia fue originariamente una mansión perteneciente a una familia acaudalada española que devino en conventillo a principios del 1900. El redescubrimiento accidental del entubamiento del Zanjón en 1985 permitió orientar la recuperación arquitectónica a las aéreas de arqueología e historia.

El visitante que traspone el portal de Defensa 755 descubrirá 4 siglos de vida porteña. Como resultado de las excavaciones arqueológicas que condujeron a una reinterpretación de la vida cotidiana de Buenos Aires de antaño, se exhiben utensilios, recipientes y objetos, mientras se observan restos de construcciones del 1700, 1740 y 1830, cisternas, aljibes y un complejo sistema de desagües que son una muestra única del sistema de control de la naturaleza de la ciudad colonial.





Incluida en la Guía de Patrimonio Cultural de la ciudad de Buenos Aires como la obra de recuperación arqueológica más importante de la ciudad y definida por el arqueólogo belga Johnny De Meulemeester como un "Sitio idea", esta obra refleja el resultado de más de 20 años de lucha e ilusiones. El Zanjón es presentado en el Forum UNESCO 2004 Bs As como un ejemplo de gestión privada sobre temas de preservación de Patrimonio. Cinco años después El Zanjón es convocado para exponer su experiencia como caso ejemplo en el Foro UNESCO de Turismo Sustentable de Sitios Arqueológicos (Bs As 2009). En 2008 es convocado por el Gobierno de la Ciudad al Premio Internacional Gubbio de restauración y refuncionalización de edificios de valor patrimonial en los cascos históricos. En 2009 es elegido entre los 10 finalistas.

UBICACIÓN

Defensa 755, San Telmo


Una joyita de Buenos Aires, La Casa Minima, San Telmo

A veces nos quejamos de la falta de espacio de nuestros departamentos y soñamos con tener una casita… ¿o no? En el barrio de San Telmo, sobre el pasaje San Lorenzo puerta número 380, hay una casa con un tamaño que compite con el de un placard.


Es la Casa Mínima.

Mide sólo 2,5 metros de frente y 13 metros de profundidad. Sobre la fachada angostísima tiene una puertita de madera pintada de verde con una tranca de hierro, sobre la puerta asoma un balcón con barrotes y entre los dos, un farolito. El revoque descascarado revela en algunos sectores el alma de ladrillos de su construcción original.






El 25 de Mayo de 1812, el Triunvirato decretó la prohibición del comercio de esclavos dentro del territorio de las Provincias Unidas. El 31 de enero de 1813 la Asamblea del Año XIII decretó la Ley de Libertad de Vientres. Los esclavos accederían a la libertad cuando contrajeran matrimonio, o a la edad de 20 años los varones ó 16 las mujeres y se les otorgarían instrumentos de trabajo. La abolición de la esclavitud recién se declaró en la Constitución Nacional de 1853, pero en Buenos Aires no fue sino hasta 1861 que se instrumentó, cuando la ciudad suscribió a la reforma de la Constitución promulgada en Santa Fe por la Convención Provincial un año antes.

Todos estos esclavos debieron buscar un lugar donde vivir y era muy frecuente que sus antiguos amos les proporcionaran pequeñas porciones de sus terrenos para que levantaran sus casas. Generalmente, con la muerte del esclavo liberto, estas parcelas volvían a sus anteriores dueños.




Según la leyenda, un esclavo liberto de Urquiza, recibió esta casa en 1813. Investigando en los papeles de Catastro, el arquitecto José María Peña, director del Museo de la Ciudad, tiene una versión diferente. Encontró en un catastro de 1860, donde se señalan las dimensiones de los lotes, que el terreno perteneciente a la casa mínima era una propiedad que tenía 16 metros de frente con 17 de fondo. Es por esto que Peña tiende a pensar que en sucesivas divisiones del terreno quedó un lote de menos de 2 metros y medio de ancho, en el que hoy sobrevive la casa mínima.

Esta revisión del arquitecto Peña destroza la teoría del esclavo liberto. Pero, seguramente, hubo en Buenos Aires muchísimas casas mínimas que fueron desapareciendo a medida que los libertos morían y los propietarios originales recuperaban el dominio de la propiedad.

Esta casita nos recuerda esos tiempos.

San Telmo tiene una fuerte raíz afroamericana que se asoma en sus candombes y murgas y también, claro, en viejas leyendas como la de la Casa Mínima.




Un edifico que no es lo que parece. Palacio del Agua, buenos Aires

Todo indica ser un palacio, pero no lo es. 
En la avenida Córdoba de la ciudad de Buenos Aires, un bellísimo palacio recubierto en brillantes cerámicos de estilo eclecticismo cautiva a turistas y locales por igual, pero muy pocos conocen la verdadera función de este edificio y los secretos que este esconde.

Ni un palacio, ni una residencia real, ni una sede de gobierno este gigantesco edificio envuelto en una arquitectura suntuosa de materiales importados fue construido a fines del siglo XIX, con una única finalidad de alojar los tanques de suministro de agua corriente de la ciudad.





Por supuesto que semejante edificio fastuoso para su utilización como un simple tanque de agua, causó un gran revuelo en la sociedad porteña del siglo pasado. Sin embargo lujos esteticos aparte, este edifio cumplia con un rol sanitario importanticimo para la ciudad. Es que gracias a este edificio y a la red de cañerías que se instalaron en esa época, se detuvieron las constantes epidemias de cólera, tifoidea y fiebre amarilla que azotaba a la ciudad años atras.





Su construcción demoró unos siete años de trabajo y más de cinco millones de pesos, cifra que para su época era una verdadera fortuna. El edificio fue concebido como un verdadero modelo para armar. Sus revestimientos fue realizado en 130 mil ladrillos esmaltados y 300000 piezas de cerámica importados de Inglaterra y bélgica, como un rompecabezas, cada pieza tiene su número y letra que se corresponde con la que figura en los planos para saber dónde debía colocarse. Incluso hoy en dia en su museo interno se conservan alguna de estas piezas de repuesto que se habían enviado por si alguna se rompía.







Pero el interior es otra cosa, alli 12 enormes tanques de agua le daban a este edificio una capacidad total de 72 millones de litros de agua. Esta estructura de hierro tiene tres niveles con cuatro tanques en cada nivel, para ganar altura y fuerza en el agua. Están sostenidos por 180 columnas. Convirtiendo a este edificio en una de las mayores estructuras de hierro que se construyó en el siglo XIX fuera de Europa.

Este palacio de aguas tiene dos hermanos en la ciudad, los depósitos gravitación de los barrios de Caballito y Devoto, dos enormes edificios que si bien no cuentan con los mismo lujos arquitectónicos en su exterior, pero por dentro son igual de imponentes.






Desde el año 1978 sus tanques de agua ya no están operativos, en cambio se instalaron en el interior del edifico algunas oficinas administrativas en su interior, incluso una biblioteca funciona dentro de uno de ello y un museo en otro.

Si quieres ver este gigante por dentro, actualmente se ofrecen visitas guiadas por sus oficinas y tanques, además en su museo dedicado a la historia del agua y del saneamiento en argentina, podrás descubrir su interesante colección de artefactos sanitarios, cañerías, medidores y grifería, de distintos materiales y procedencia. El museo es totalmente gratuito y abre sus puertas de Lunes a Viernes de 9 a 13 hs. Las visitas guiadas son los Lunes, Miércoles y Viernes a las 11 hs.