En medio de la inmensidad de la llanura cordobesa, donde el horizonte parece infinito y el silencio solo se interrumpe por el viento, se erige una de las obras maestras de la arquitectura moderna argentina.
Se trata de la Capilla San Bernardo, un pequeño templo ubicado en la zona rural de La Playosa, al este de la provincia de Córdoba. Lo sorprendente de este lugar no es su tamaño ni su opulencia, sino todo lo contrario: no tiene energía eléctrica, no cuenta con agua corriente, carece de puertas y ventanas, y en su interior jamás se celebran misas.Aun así, cada tarde ocurre allí un fenómeno astronómico y arquitectónico único que atrae a visitantes de todas partes.
Diseñada por el multipremiado arquitecto rosarino Nicolás Campodónico, la capilla fue construida entre 2012 y 2015 en un pequeño monte de árboles. Para levantarla, se desmanteló una antigua casa rural y sus corrales con el fin de reutilizar sus ladrillos centenarios, cargando a la estructura de una profunda historia material.
Inspirada en las formas de los tradicionales hornos de carbón, posee una bóveda semicircular de ladrillo que prescinde por completo de ornamentos. Aquí, el vacío y la materia son los verdaderos protagonistas.
El mayor secreto de la capilla radica en su orientación hacia la puesta del sol. En el exterior del recinto, se instalaron dos maderos en forma separada: uno vertical y otro horizontal. De manera individual, ninguno de los dos maderos califica como un símbolo religioso.
Sin embargo, el verdadero "milagro" ocurre cada tarde en el interior curvo del templo.
🚗 Ruta desde Córdoba Capital (Auto)
El viaje demanda unas 2 horas y media en condiciones normales de tránsito.
Diseñada por el multipremiado arquitecto rosarino Nicolás Campodónico, la capilla fue construida entre 2012 y 2015 en un pequeño monte de árboles. Para levantarla, se desmanteló una antigua casa rural y sus corrales con el fin de reutilizar sus ladrillos centenarios, cargando a la estructura de una profunda historia material.
Inspirada en las formas de los tradicionales hornos de carbón, posee una bóveda semicircular de ladrillo que prescinde por completo de ornamentos. Aquí, el vacío y la materia son los verdaderos protagonistas.
Una cruz hecha de tiempo y geometría
El mayor secreto de la capilla radica en su orientación hacia la puesta del sol. En el exterior del recinto, se instalaron dos maderos en forma separada: uno vertical y otro horizontal. De manera individual, ninguno de los dos maderos califica como un símbolo religioso.
Sin embargo, el verdadero "milagro" ocurre cada tarde en el interior curvo del templo.
Al caer el sol, los rayos atraviesan el espacio e introducen las sombras de ambos maderos.
Con el paso de los minutos, las dos sombras se deslizan por las paredes de ladrillo hasta unirse de forma perfecta, dibujando una cruz ritual diaria hecha puramente de luz, tiempo y geometría.
Con el paso de los minutos, las dos sombras se deslizan por las paredes de ladrillo hasta unirse de forma perfecta, dibujando una cruz ritual diaria hecha puramente de luz, tiempo y geometría.
Para llegar a la Capilla San Bernardo.
Debés dirigirte hacia la zona rural de la localidad de La Playosa, en el sureste de la provincia de Córdoba, aproximadamente a unos 180 kilómetros de Córdoba Capital y a 45 kilómetros de Villa María.
El viaje demanda unas 2 horas y media en condiciones normales de tránsito.
- Autopista 9: Salí de la ciudad tomando la Autopista Córdoba–Rosario (AU 9).
- Desvío en Villa María: Continuá por la autopista hasta la salida hacia Ruta Nacional 158 / Las Varillas.
- Ruta Nacional 158: Tomá la RN 158 en dirección norte hacia La Playosa. Tras recorrer unos 40 km, vas a ingresar al pueblo.













.jpeg)
.jpeg)