"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

martes, 6 de diciembre de 2022

VINCHINA, La Rioja

 En esta cabecera departamental se puede recorrer la estación sismológica, el Cerro San Ramón, la capilla local y el Molino Harinero San Javier que es una verdadera muestra de ingeniería artesanal.

Cruzando el río Bermejo se pueden visitar las fincas Los Olivos y la Gran China, ambas son ruinas de lo que fuera la antigua población de Vinchina.

Un paseo obligado es el encuentro con los artesanos locales para degustar los productos regionales o comprar las prendas que se elaboran en esta localidad.







Saliendo de Vinchina nos internamos en la pintoresca Cuesta de la Troya que es el verdadero portal de la Cordillera. Allí están grabadas las huellas petrificadas como "La Pirámide" que es una formación geológica declarada Monumento Histórico Natural, el Anfiteatro y el Bosque Petrificado.

Continuando el circuito se llega a Jagüé, donde disfrutar de las vertientes de agua dulce y la Capilla Virgen del Carmen, la antigua y nueva Capilla de San Pedro y el antiguo establecimiento donde se fundía mineral de oro.





Estrellas Diaguitas - La Rioja

Son dibujos con formas de estrellas que pertenecieron a la cultura diaguita.

La mayor de ella tiene 10 metros en su diámetro interior y 12 metros en su anillo exterior.

Tienen doce puntas y están elaboradas con rocas.

Están hechas con tierra apisonada y una combinación de piedras de tres colores: rojas, blancas y gris oscuras. Se han podido identificar por lo menos otras 5 estrellas de menor dimensión a la descripta. No se sabe a ciencia cierta cual es la finalidad de las mismas pero se cree que podían tener fines rituales, mágicos y propiciatorios.



sábado, 3 de diciembre de 2022

Los Colorados, CHILECITO, La Rioja

 

Sobre la ruta 74, a 100 km de Chilecito, una serie de carteles anticipan la cercanía a Los Colorados. Desde este pequeño poblado de pocas familias, de arquitectura ferroviaria, un grupo de guías locales organizaron un recorrido parte vehicular y parte en trekking, que permite conocer un tramo de la historia de los pueblos originarios que habitaron en la región.





Circuitos con grandes bloques de piedra de hasta 90 metros de altura, con miradores naturales y curiosas geoformas, que albergan restos arqueológicos y la histórica Cueva del “Chacho” Peñaloza, son algunos de los atractivos que sorprenden al turista. También hay petroglifos, jeroglíficos, dibujos y marcas en la piedra de los antiguos diaguitas, aguades y cafayanes, que dejaron allí su testimonio.





Más allá de las geoformas provocadas por la erosión como el sorprendente Puente Natural, el atractivo sin duda es la cueva del que fuera lugarteniente de Facundo Quiroga. Al pie de uno de esos soberbios bloques rojos, existe un hueco oscuro, disimulado entre varias rocas y en donde, cuenta la historia lugareña, se refugiaba Peñaloza en años de clandestinidad. Los más atletas pueden trepar hasta la salida superior, donde está el balcón desde donde el caudillo riojano miraba todo el valle Antinaco-Los Colorados y advertía si llegaban tropas que lo perseguían.







martes, 29 de noviembre de 2022

Cañon del Ocre, Chilecito, La Rioja

 


Desde la localidad de Chilecito se debe recorrer un increíble circuito de 77 kilómetros en plena montaña, donde los distintos y espectaculares colores de las laderas de los cerros y las caprichosas formas de numerosas formaciones rocosas erosionadas superan a la imaginación.





A unos 2.600 metros de altura en el cordón de Famatina, se ve un resplandor amarillento que parece aflorar de una enorme grieta entre las montañas del centro norte de La Rioja: el Cañón del Ocre, un atractivo para el turismo de aventura.

Esta falla expone todos los tonos de ocre, con el río Amarillo en el fondo, junto a la huella que faldea ese cordón montañoso rumbo a la abandonada mina La Mejicana. El río hace honor a sus nombres populares, río “Dorado” o “Del Oro”, y brilla como si fuera una colada de ese metal precioso que serpentea cientos de metros abajo, entre los paredones que exponen en sus estratos.

La excursión puede comenzar en la localidad de Chilecito; de allí salen excursiones en camionetas todo terreno hacia el cañón que está a 77 kilómetros, pero desde el inicio del trayecto, por las rutas Nacional 40 y provincial 11, el paisaje deslumbra con sus valles verdes, ya con tonalidades rojizas y amarillas.







Unos kilómetros después, en Peña Negra, la ruta se vuelve camino de ripio, bordeado por unas pocas casas de adobe y techos de tejas o paja.

Desde allí la camioneta avanza a sacudones, el chofer baja la velocidad y el altímetro marca un constante ascenso que condice con el cambio exterior: del verde fresco y colores variados de otoño se pasa a los pastos bajos, cardones y otras especies de altura. El río es un hilo dorado cada vez más abajo en la quebrada, y en las laderas aparecen rocas peladas de un rojo intenso, con las primeras vetas ocre, blancas y verde oscuro, según sus minerales.

El viaje se prolonga más de lo que suponen esos 77 kilómetros porque en la montaña no existe la relación distancia-tiempo del llano, y porque las vistas obligan a numerosas paradas para disfrutar del cambiante paisaje y tomar fotos.





El recorrido pasa por varios puestos de crianceros de cabras que saludan junto a viviendas de piedra o adobe. Los vehículos cruzan varias veces el río Amarillo por el fondo de la quebrada y vuelven a subir donde las vedettes son las piedras, como una que presenta unos círculos en relieve, que no son otra cosa que troncos de árboles petrificados. Una pronunciada cuesta lleva a la formación El Pesebre, que combina estratos rojos con blancos, verdes, grises y negros, en los que la imaginación popular y las creencias obligan a ver a la Virgen María, el Niño Jesús y otros personajes bíblicos. A la derecha del camino la ladera representa la colorida Paleta del Pintor y aparecen Los Penitentes, La Lobería y El Castillo, que demandan una larga parada para caminar frente a ellos. Desde allí se sube la mencionada lomada y se desciende hasta la frutilla del postre: el Cañón del Ocre, donde junto a las barandas de contención hay unos tablones a modo de mesas.

Desde allí la excursión puede continuar hasta la mina La Mejicana, un tour que llega unos 2.000 metros más arriba, pero, eso es otra historia.




sábado, 26 de noviembre de 2022

Una obra mágica de la naturaleza Vallecito Encantado, GUANDACOL, La Rioja

 


El Vallecito Encantado, es un pequeño valle de La Rioja cuyos colores lo han convertido en una de las maravillas naturales de Argentina. Un sitio que guarda geoformas muy especiales como la copa del mundo y el sombrero mexicano.


Este vallecito y sus alrededores escarpados son curiosamente menos conocidos que la Colina de los Siete Colores de Jujuy, y sin embargo, tiene una belleza incomparable. Ubicado en un lugar que considero mágico, el pequeño valle tiene el encanto de no ser demasiado conocido. Es menos concurrido, tanto mejor!






Lo descubrí cuando viajé a San Juan y La Rioja a visitar los Parques Nacionales de Ischigualasto y Talampaya. Ambos se ubican muy cerca del vallecito lleno de colores suaves. Estaba parando en Villa Unión, en La Rioja, la pequeña ciudad considerada el punto de partida hacia los parques de la región. Me dirigí a la oficina de turismo en la plaza central y fui por más. Me había acostumbrado a descubrir bellezas sin igual por los alrededores. Y pregunté por alguna otra excursión disponible. Sin dudarlo, me enviaron al Vallecito Encantado.

Situado cerca de Guandacol, sobre la famosa ruta 40, el Vallecito Encantado es todavía una especie de secreto. Ese misterio vuelve aún más grande la sorpresa cuando descubrís montañas que asemejan la tela de un pintor, pintadas de colores suaves, distribuidos en estratos. Al caer la tarde, y con el correr de los minutos producen cambios de luz que se reflejaban en las laderas.

Los senderos que conducen hacia el fondo del valle son escarpados. Caminar ayudado por un bastón es lo mas recomendable. Despues de caminar un rato y bajar por el sendero te encontras con un terreno habitado por formaciones geológicas sorprendentes. Una especie de balón y la formación de una copa rota. El valle comparte los procesos de corrosión milenaria por el viento de la región, tal y como había visto en el Valle de la Luna y Talampaya.





Caminar de a ratos y permanecer después un momento rodeado del paisaje extraordinario. El Vallecito Encantado regala el panorama de un cielo inmenso y colores cambiantes. Les gusta el rosa? Ahí lo encuentran. Prefieren el verde pastel? Lo encontrarán en grandes cantidades… el oro también!

El Vallecito Encantado en Argentina, una obra mágica de la naturaleza, que vale la pena visitar.