"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

sábado, 10 de diciembre de 2022

San Blas de Los Sauces La Rioja

 



Pintoresco territorio de la provincia de La Rioja, San Blas de los Sauces se alza en el extremo norte del mapa, casi al límite con Catamarca, engalanando la cartelera turística regional con paradisíacos balnearios naturales, quebradas desafiantes y ruinas incaicas. Comodidad y calidez, esta ciudad y los poblados que la circundan invitan a vivenciar una encantadora experiencia, siempre atendidos por lugareños.
Zona serrana delineada por quebradas y valles , y surcada por el río de Los Sauces, San Blas sorprende a los visitantes con un característico color verde asentado casi arbitrariamente en la hilerita de pueblos componentes del departamento. Diferenciándose de la aridez típica de La Rioja, esta zona presenta como atractivo central al Complejo Turístico Andolucas con sus piletas naturales y su sensacional cascada, así como otros recreos emplazados a la vera de cristalinos cursos de agua.





San Blas de los Sauces conserva en su templo la imagen del Patrono del departamento congregando cada 3 de febrero a miles de peregrinos, principalmente cantantes y locutores, que llegan para agradecer o pedir al santo de las gargantas. Festividades folklóricas, festejos de carnaval y espectáculos artísticos se suman a la sección de esta celebración religiosa conquistadora de turismo.

Pero si de descubrir la cultura local se trata, nada más desafiante que alcanzar las ruinas incaicas situadas en lo alto de la Quebrada de Hualco. Arte rupestre, material cerámico, vestigios de construcciones indígenas, es lo que puede contemplarse en las tamberías allí atesoradas.

Todo el departamento, extendido a través de diversos pueblitos sobre la serpenteante Ruta Nacional Nº 40, goza de un microclima singular que lo constituye en lugar de descanso. Bonitas iglesias, cultivos de hortalizas y frutales, variedad de productos regionales, casonas de adobe, esparcimiento, alojamientos, venta de artesanías y comidas típicas, hacen de San Blas un centro especial para el disfrute de su estadía.






COMO LLEGAR:
A San Blas de los Sauces se llega por vía terrestre. La distancia entre La Rioja Capital hasta San Blas De Los Sauces es de 165 km, tiempo estimado 1h 59 min.

EN AUTO:Desde La Rioja Capital
Recorriendo la Ruta Nacional Nº 75 hacia el norte, atravesando los departamentos de Sanagasta, Castro Barros y Arauco, empalmando en este último con Ruta Nacional Nº 60, y alcanzando San Blas de Los Sauces tras 190 Kilómetros.

Desde Chilecito
Transitando hacia el norte por Ruta Nacional Nº 40, atravesando el Departamento Famatina, e igresando finalmente a San Blas.

EN OMNIBUS:Desde Retiro (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), hasta la Ciudad de la Rioja llegan las empresas Chevallier, Gral Urquiza y Sierras de Córdoba. Desde la terminal salen diariamente micros a diferentes destinos de La Rioja.















martes, 6 de diciembre de 2022

VINCHINA, La Rioja

 En esta cabecera departamental se puede recorrer la estación sismológica, el Cerro San Ramón, la capilla local y el Molino Harinero San Javier que es una verdadera muestra de ingeniería artesanal.

Cruzando el río Bermejo se pueden visitar las fincas Los Olivos y la Gran China, ambas son ruinas de lo que fuera la antigua población de Vinchina.

Un paseo obligado es el encuentro con los artesanos locales para degustar los productos regionales o comprar las prendas que se elaboran en esta localidad.







Saliendo de Vinchina nos internamos en la pintoresca Cuesta de la Troya que es el verdadero portal de la Cordillera. Allí están grabadas las huellas petrificadas como "La Pirámide" que es una formación geológica declarada Monumento Histórico Natural, el Anfiteatro y el Bosque Petrificado.

Continuando el circuito se llega a Jagüé, donde disfrutar de las vertientes de agua dulce y la Capilla Virgen del Carmen, la antigua y nueva Capilla de San Pedro y el antiguo establecimiento donde se fundía mineral de oro.





Estrellas Diaguitas - La Rioja

Son dibujos con formas de estrellas que pertenecieron a la cultura diaguita.

La mayor de ella tiene 10 metros en su diámetro interior y 12 metros en su anillo exterior.

Tienen doce puntas y están elaboradas con rocas.

Están hechas con tierra apisonada y una combinación de piedras de tres colores: rojas, blancas y gris oscuras. Se han podido identificar por lo menos otras 5 estrellas de menor dimensión a la descripta. No se sabe a ciencia cierta cual es la finalidad de las mismas pero se cree que podían tener fines rituales, mágicos y propiciatorios.



sábado, 3 de diciembre de 2022

Los Colorados, CHILECITO, La Rioja

 

Sobre la ruta 74, a 100 km de Chilecito, una serie de carteles anticipan la cercanía a Los Colorados. Desde este pequeño poblado de pocas familias, de arquitectura ferroviaria, un grupo de guías locales organizaron un recorrido parte vehicular y parte en trekking, que permite conocer un tramo de la historia de los pueblos originarios que habitaron en la región.





Circuitos con grandes bloques de piedra de hasta 90 metros de altura, con miradores naturales y curiosas geoformas, que albergan restos arqueológicos y la histórica Cueva del “Chacho” Peñaloza, son algunos de los atractivos que sorprenden al turista. También hay petroglifos, jeroglíficos, dibujos y marcas en la piedra de los antiguos diaguitas, aguades y cafayanes, que dejaron allí su testimonio.





Más allá de las geoformas provocadas por la erosión como el sorprendente Puente Natural, el atractivo sin duda es la cueva del que fuera lugarteniente de Facundo Quiroga. Al pie de uno de esos soberbios bloques rojos, existe un hueco oscuro, disimulado entre varias rocas y en donde, cuenta la historia lugareña, se refugiaba Peñaloza en años de clandestinidad. Los más atletas pueden trepar hasta la salida superior, donde está el balcón desde donde el caudillo riojano miraba todo el valle Antinaco-Los Colorados y advertía si llegaban tropas que lo perseguían.







martes, 29 de noviembre de 2022

Cañon del Ocre, Chilecito, La Rioja

 


Desde la localidad de Chilecito se debe recorrer un increíble circuito de 77 kilómetros en plena montaña, donde los distintos y espectaculares colores de las laderas de los cerros y las caprichosas formas de numerosas formaciones rocosas erosionadas superan a la imaginación.





A unos 2.600 metros de altura en el cordón de Famatina, se ve un resplandor amarillento que parece aflorar de una enorme grieta entre las montañas del centro norte de La Rioja: el Cañón del Ocre, un atractivo para el turismo de aventura.

Esta falla expone todos los tonos de ocre, con el río Amarillo en el fondo, junto a la huella que faldea ese cordón montañoso rumbo a la abandonada mina La Mejicana. El río hace honor a sus nombres populares, río “Dorado” o “Del Oro”, y brilla como si fuera una colada de ese metal precioso que serpentea cientos de metros abajo, entre los paredones que exponen en sus estratos.

La excursión puede comenzar en la localidad de Chilecito; de allí salen excursiones en camionetas todo terreno hacia el cañón que está a 77 kilómetros, pero desde el inicio del trayecto, por las rutas Nacional 40 y provincial 11, el paisaje deslumbra con sus valles verdes, ya con tonalidades rojizas y amarillas.







Unos kilómetros después, en Peña Negra, la ruta se vuelve camino de ripio, bordeado por unas pocas casas de adobe y techos de tejas o paja.

Desde allí la camioneta avanza a sacudones, el chofer baja la velocidad y el altímetro marca un constante ascenso que condice con el cambio exterior: del verde fresco y colores variados de otoño se pasa a los pastos bajos, cardones y otras especies de altura. El río es un hilo dorado cada vez más abajo en la quebrada, y en las laderas aparecen rocas peladas de un rojo intenso, con las primeras vetas ocre, blancas y verde oscuro, según sus minerales.

El viaje se prolonga más de lo que suponen esos 77 kilómetros porque en la montaña no existe la relación distancia-tiempo del llano, y porque las vistas obligan a numerosas paradas para disfrutar del cambiante paisaje y tomar fotos.





El recorrido pasa por varios puestos de crianceros de cabras que saludan junto a viviendas de piedra o adobe. Los vehículos cruzan varias veces el río Amarillo por el fondo de la quebrada y vuelven a subir donde las vedettes son las piedras, como una que presenta unos círculos en relieve, que no son otra cosa que troncos de árboles petrificados. Una pronunciada cuesta lleva a la formación El Pesebre, que combina estratos rojos con blancos, verdes, grises y negros, en los que la imaginación popular y las creencias obligan a ver a la Virgen María, el Niño Jesús y otros personajes bíblicos. A la derecha del camino la ladera representa la colorida Paleta del Pintor y aparecen Los Penitentes, La Lobería y El Castillo, que demandan una larga parada para caminar frente a ellos. Desde allí se sube la mencionada lomada y se desciende hasta la frutilla del postre: el Cañón del Ocre, donde junto a las barandas de contención hay unos tablones a modo de mesas.

Desde allí la excursión puede continuar hasta la mina La Mejicana, un tour que llega unos 2.000 metros más arriba, pero, eso es otra historia.