"Nuestro Destino De Viaje Nunca Es Un Lugar, Sino Una Nueva Forma De Ver Las Cosas.!

viernes, 17 de diciembre de 2021

El Viejo Molino, Villa Flores, Tunuyán Mendoza

Vista Flores es uno de los distritos que componen al departamento de Tunuyán, ubicado a 100 kilómetros de la Ciudad de Mendoza. Alberga un par de cuadras con un bulevar en el centro, que podríamos definir como el centro de esta Ciudad. Y, si bien existen algunos restaurantes o bodegas que pueden servir de guía para dar alguna indicación, es el viejo molino el que se lleva todas las menciones al momento de dar alguna referencia. Está mantenido y conservado, y todos los vecinos los refieren para dar alguna indicación.


De los más de 4 mil habitantes que tiene Vista Flores, algunos recuerdan hasta el momento en que se inauguró el, por entonces, nuevo molino. Sin embargo, dependiendo de la generación familiar, la mayoría de las personas sólo conocen el momento de su inauguración y su etapa de funcionamiento, por lo que les contaron sus padres o abuelos. Su historia 


Históricamente, como toda gente de campo, los primeros vistaflorinos juntaban el agua de riego en piletones de cemento que tenían en sus casas, la dejaban "clarear" y luego la tomaban. Después, fue el municipio el que la proveyó con camiones cisterna. Hasta que consideraron que debían asegurarla por sus propios medios.




La unión vecinal de aquel entonces construyó un molino de viento, que hoy recibe a quien llega a la ciudad por el sur, sobre el bulevar San Martín. El agua de ese pozo se distribuía en cuatro surtidores, que estaban apostados frente a los almacenes de ramos generales. La gente iba con damajuanas y cacerolas a buscar el líquido necesario para cada día. Era el gran punto de reunión y el corredero de las novedades barriales.


La llegada de la luz al distrito permitió modernizar el sistema. La bomba, que al principio fue traccionada por un motor de tractor, después funcionó con energía eléctrica.


Sin embargo, el crecimiento del pueblo exigió nuevas respuestas. En la década del 60, los vistaflorinos dieron un paso más. Necesitaban traer el agua potabilizada de la remonta de Campo los Andes y construyeron, a pico y pala, un acueducto de 12 kilómetros de largo. Para ello, las familias se dividieron el trabajo por tramos. El pueblo se dio cuenta que la actividad había crecido tanto que necesitaba un asidero legal. Entonces, retomaron los papeles de la vieja unión vecinal, que dormían en cajones de manzanas, y se propusieron armar una cooperativa prestadora con todas las de la ley.


Así se constituyó, el 14 de mayo de 1967, el primer consejo que tuvo la institución. Era un reflejo de lo variopinto de la sociedad. Lo integraba un cura, un docente, un empresario, un enfermero, un metalúrgico, etc. Eran tiempos donde los vecinos participaban mucho. Un grato recuerdo
Hoy, el servicio de agua potable en Vista Flores está totalmente normalizado y actualizado. Sin embargo, el viejo molino se erige imponente en el ingreso sur del distrito, como un homenaje. Para que nadie olvide, nunca, el poder de la fuerza que genera un pueblo unido.


El viejo molino es disparador de las más desopilantes y nostálgicas anécdotas que entretienen a los más pequeños y preguntones, quienes, al pasar por el frente, cuestionan: “¿Y eso qué es, ma?”. Los padres, orgullosos, eligen una de las decenas de historias que tienen para contar y entretienen a los pequeños, quienes escuchan boquiabiertos.



martes, 7 de diciembre de 2021

HOSTERIA Y PUENTE RUCA MALEN - Villa La Angostura

 


El Hotel Ruca Malén, “casa de mujer” en mapuche, fue habilitado por el Sr. Guenaga al iniciarse la década del ´40. Se encuentra ubicado en el extremo norte del Lago Correntoso, junto a la desembocadura del río Espejo que lleva el caudal de agua del lago Espejo Chico al lago Correntoso.


Un poco de su historia

Al planificar Parques Nacionales la delimitación del predio para este emprendimiento, le destinó una superficie1 de: 2ha. 23ª. 02ca. (22.302 metros cuadrados) y se encomendó al ing. José Eduardo Mignacco para ejecuta la mensura correspondiente, la que fue ratificada por el Directorio de Parques Nacionales por el Decreto n° 9.159 de fecha 21 de septiembre de 1943.

Este hotel se construyó bajo un régimen promovido por Parques Nacionales, ofreciendo fracciones de tierras en venta para la construcción de emprendimientos turísticos.

La construcción original se planificó en tres edificios independientes, los cuales contaban con una superficie cubierta total de 1.358 m2.
El primero, bajo el proyecto del arquitecto Alejandro Bustillo, comprendía los dormitorios, que en dos plantas distribuían siete habitaciones en planta baja y nueve en la planta alta.

Éstas contaban con baños privados, construcción interna de mampostería, piso de granito, con fina grifería y artefactos; contaba con calefacción por radiadores, asistidos por caldera, lo que significaba todo un adelanto para la época y el lugar donde se encuentra construido.





El segundo edificio, situado al centro, era utilizado como administración, y dormitorios para el personal de servicio en planta alta. El restante comprendía el área de comedor-cocina y estar-lectura, con grandes ventanales que permitían una hermosa vista del lago Correntoso.En la planta alta se encontraban las dependencias para el encargado.



Un lugar exclusivo e incomparable

Disponía de muelle propio, desde donde partían las excursiones de pesca y recreación por el lago. Contaba con grupo electrógeno que proveía de energía eléctrica al hotel.

El agua se toma de una pequeña represa construida para tal fin, que se encuentra ubicada a unos trescientos metros río arriba.Habilitado durante la temporada estival -Noviembre a Abril- fue testigo del descanso de familias aristocráticas y de turistas de diversos países del mundo que se deslumbraban con las bellezas naturales que el entorno ofrece.

Fueron ampliados, posteriormente, los edificios de administración y de servicios (comedor-estar) habilitándose nuevos dormitorios, lo que aumentó su capacidad hotelera.



La época de mayor esplendor

Durante las décadas del ´50 y ´60 alcanza su mayor esplendor, en 1955 el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Nación, edita un folleto publicitario de “Los Hoteles en los Parques Nacionales”.

En él describía:”...en la parte norte del Lago Correntoso, en el desagüe del Lago Espejo Chico, el Hotel Ruca Malén con sus varios cuerpos de edificación separados entre sí, levanta la estructura de troncos y madera, destacándose a la vera del Circuito Grande como un motivo del agreste paisaje”.

“Lugar ideal para aquellos que buscan descanso espiritual en íntima comunidad con la naturaleza, ofrece las comodidades de un moderno establecimiento, pudiendo albergar setenta y cuatro personas”.

“En tres de sus pabellones se ubican treinta y siete habitaciones que cuentan con baños privados y semi-privados, provistos de servicios de calefacción y agua caliente, y su comedor tiene capacidad para ciento cincuenta personas”.

“Los amantes de la pesca encuentran en los alrededores del hotel, muchos lugares donde practicar este deporte, y aquellos que prefieren realizar excursiones a caballo encuentran infinidad de sendas que internándose en el centenario bosque los conducen a otros tantos rincones, desde los cuales les es dable admirar la serena belleza del paisaje”.

Todo fresco y casero


Las familias vecinas del lugar (Torres, Quintupuray y Matuz) producían productos caseros (dulces, leche, queso, manteca, etc...) que eran muy requeridos por los huéspedes quienes buscaban consumir productos naturales y regionales tan afamados.
Pero toda época de gloria tiene su decadencia, y el Hotel Ruca Malén de reconocido prestigio internacional, no pudo superar la crisis en que quedó inmerso.

El hotel cambió varias veces de concesionarios, y tras varios fracasos consecutivos, fue adquirido nuevamente por Parques Nacionales que lo volvió a otorgarlo en concesión en forma directa. Luego lo puso en venta y pasó a manos privadas.





miércoles, 1 de diciembre de 2021

HUINGAN-CO, Paraiso del norte de Neuquèn

 


Huinganco, que en lengua pehuenche significa lugar de los huinganes (molles), se encuentra a 469 km. de la actual capital neuquina, se llega a la misma, a través de las rutas nacionales Nº 22 hacia el oeste, la Nº 40 hacia el norte hasta Chos Malal y finalmente las rutas provinciales Nº 43 y 39. Integra el Corredor Neuquén Norte junto al resto de las localidades de la región como Chos Malal, Andacollo, Las Ovejas, Manzano Amargo y Varvarco.


Un pueblo que nace del oro y crece con la forestación Al igual que Andacollo, Huinganco también tiene sus orígenes ligados a la actividad ganadera y minera. Entre el siglo VIII y IX los pehuenches poblaron sus tierras aprovechando los humedales para criar sus animales. Luego poco a poco fueron asentándose pirquineros – buscadores de oro – de origen chileno en busca del preciado metal. El poblado creció y en el año 1964 se conforma la primer Comisión de Fomento. Posteriormente la actividad forestal comenzó a desarrollarse en la localidad y sus alrededores: tal es así que hoy cuenta con el primer bosque comunal del país con más 3700 has. cultivadas y en alusión a dicha actividad cada año se celebra la Fiesta del Bosque en el mes de octubre. Huinganco hoy tiene una población de unos 1010 habitantes (según Censo 2010) que viven principalmente de la producción forestal, acuícola, ganadera y apícola, de actividades asociadas al turismo y a la minería en menor medida. Un pueblo encantador con muchas opciones Huinganco ofrece a los visitantes un interesante circuito dentro de la localidad que incluye: el Museo.




Puesto Pedro Olave, donde se pueden observar elementos utilizados por los primeros pobladores. El Museo del Árbol y la Madera donde se exponen troncos petrificados, variedad de maderas de la región y unas rodajas de cipreses de más de 1200 años de edad (consideradas las más antiguas de América). También se pueden visitar las fábricas de dulces, la estación de piscicultura, el vivero provincial y diferentes lugares de exposición y ventas de artesanías. En las afueras del pueblo las actividades incluyen trekking, mountain bike, cabalgatas, observación de aves, entre otras. El cerro Corona y el mirador San Pedro brindan una panorámica maravillosa de la localidad y su entorno cordillerano. Recorrer los bosques de pinos hasta la laguna Huinganco, sea a pie, en bicicleta es una actividad imperdible. Charra Ruca es un pequeño paraje a 4 km. de la localidad, donde se puede disfrutar de cascadas, vertientes y montañas, y al mismo tiempo conocer la historia del lugar y llevarse artesanías típicas de la zona. Allí también se puede practicar la pesca de truchas o percas, al igual que en el resto de los espejos de agua cristalina que rodean la localidad.



Cañada Molina es un Área Natural Protegida Provincial (A.N.P.P.) localizada a pocos kilómetros de Huinganco, que protege especies de cipreses de muchísimos años que extraordinariamente se adaptaron y desarrollaron en este magnífico lugar. Todos los años en el mes de febrero se realiza la cabalgata a Ailinco, un paraje a 110 km a campo traviesa en honor a la Virgen de Lourdes. Una localidad con todos los servicios para el visitante El visitante que llega a este maravilloso lugar tiene variedad de opciones de servicios para una estadía confortable enmarcada en un escenario de gran belleza: alojamiento (cabañas y viviendas particulares de alquiler turístico), establecimientos gastronómicos, de artesanías y artículos regionales. También posee transporte público, cajero automático y Oficina de Informes Turísticos. Huinganco: el jardín de la Provincia, privilegiado por su ubicación en plena Cordillera del viento. Un lugar imperdible en su visita hacia la fascinante zona norte del Neuquén. Recuerde sacar el permiso de pesca correspondiente.






miércoles, 24 de noviembre de 2021

CASCADA SANTA ANA  Villa La Angostura


Llegar a la cascada Santa Ana no es cosa sencilla. Resulta que el el sendero comienza pasando el puesto fronterizo de Gendarmería y Aduana, y así como nadie se preocupa por ordenar y agilizar los trámites de las miles de persona que diariamente cruzan la frontera, mucho menos se les ocurre pensar en obviar el absurdo de que para poder y llegar a la cascada las personas que solo van a ese trekking tienen que completar todo el trámite migratorio y de aduana, a pesar de que en ningún momento saldrán del país, nunca llegarán al paso fronterizo chileno, y tendrán que volver a realizar los mismos trámites a su regreso del trekking, mezclados y teniendo que compartir las mismas colas, a la ida como a la vuelta, con todos aquellos que si cruzan la frontera.








Si se tiene en cuenta que esto puede llegar a demorar dos o tres horas (según días y horarios), sea de ida, o de vuelta, o quizás en cada una de esas instancias, resulta que uno puede llegar a pasar más tiempo entre los gendarmes y migrantes que entre los árboles y senderos de trekking. Asi que la sugerencia es perder esas dos horas haciendo cola a las 6 de la mañana, para poder pasar primero a las 8 de la mañana y así disponer de la mayor parte del día, o bien ir un primero de enero (como hicimos nosotros), para que, aún llegando a las 9 de la mañana, la cosa pueda resolverse en media hora.





Ahora, pasemos entonces al trekking. Es uno de los más complicado y exigente de los trekkings a cascadas de la zona. No obstante, puede hacerse sin guía. El sendero es más o menos claro y está bien señalizado (marquitas rojas en los árboles). Pero nadie ha hecho nada para facilitar las cosas. Hay subidas y bajadas muy empinadas, donde no se ha creado ningún tipo de escalonamiento. Es recomendable ir con bastones de trekking para poder ayudarse en esas instancias. También hay que vadear un rio, por lo que hay que llevar algún calzado afin con esa tarea. Recomendación accesoria: si tienen anteojos caros, guárdelos, porque nadie está a salvo de resbalar en alguna roca con musgo (todas las rocas mojadas lo tienen), y los anteojos, lo mismo que otras cosas que pudieran no estar firmemente sujetadas al cuerpo de la persona que resbalará y caerá al agua, pueden, amén de romperse, perderse para siempre en las aguas correntosas (si alguien encuentra unos multifocales transition con un hermoso marco hiperliviano de marca italiana, por favor .... me avisa! :-) ).





Los bastones de trekking también pueden ser de ayuda en este menester (de hecho, vimos como un guiía (es decir, alguien con experiencia), lograba cruzar saltando a rocas secas, con esos bastones, y terminar sin necesidad de cambiarse el calzado ni mojarse).

La recomendación final: no olviden, cuando lleguen a la cascada Santa Ana, que hay un sendero que les permite subir a la parte que está detrás de la cascada, y desde donde se tiene una perspectiva completamente diferente y maravillosa de la cascada.


Desde la Ruta Internacional 231 a 12,700Kms de la Aduana Argentina sobre la derecha inicia el sendero de 6 kms de recorrido; 100m antes de cruzar el río Pantojo. Dificultad: Media Duración: 4/5 horas ida y vuelta Epoca del año: fines de diciembre a marzo Se recomienda guía, senda poco señalizada y badeo del río Pireco Para llegar a Dora se recorre aproximadamente 40 minutos de caminata y luego se continúa hasta Santa Ana, la cual tiene una caída de 40 mts de altura.



jueves, 18 de noviembre de 2021

Villa del Lago Lolog Neuquén

El lago Lolog se ubica a sólo 12 kilómetros de la ciudad de San Martín de los Andes, y se accede por la ruta provincial Nº 62, de ripio.
Para llegar deberá tomar la ruta nacional 234 con dirección hacia Junín de los Andes; a tres kilómetros del centro encontrará a mano izquierda el desvío hacia el lago y la villa Lolog.



El circuito pasa por el Regimiento 4 de Caballería de Montaña, con camino pavimentado. Al finalizar el barrio militar empieza un pronunciado ascenso, ya sobre ruta de ripio, que zigzagueando entre el bosque ofrece hermosas vistas del cordón Chapelco, parte de la ciudad y sus alrededores.


Villa Lolog

Luego de transitar doce kilómetros se llega a la cabecera del lago Lolog. Comienzan las primeras urbanizaciones de la denominada Villa Lolog, y aparece un pequeño cruce de caminos. El de la izquierda conduce a Playa Bonita, un fantástico balneario natural de amplia playa y aguas poco profundas, ideales para el descanso y esparcimiento, y a la mayoría de las viviendas familiares de la villa.

Continuando por el de la derecha, inmediatamente se cruza el puente sobre el río Quilquihue, un excelente pesquero, y asoman las primeras construcciones de una incipiente urbanización.






Puerto Arturo

El camino continúa bordeando el lago, con hermosas vistas de la margen opuesta, en gran parte forestada con pinos pertenecientes a una empresa forestal provincial.

A unos cinco kilómetros aproximadamente encontrará un nuevo desvío a mano izquierda, bien señalizado, que conduce a Puerto Arturo, un especial rincón estratégicamente ubicado frente al lago, ya en jurisdicción del Parque Nacional Lanín. En el lugar se encuentra la seccional del guardaparque y un área de acampe.






Una interesante opción de regreso, en temporada estival, es la de hacerlo por el denominado “camino viejo a Lolog”, que bordeando propiedades privadas concluye con una espectacular vista panorámica que permite apreciar el crecimiento urbano de la ciudad.

Para ello, al regresar del lago encontrará una prolongada recta, que termina en una curva a la derecha justo frente a una vieja población rural y una amplia alameda. En ese punto, en vez de doblar, hay que continuar derecho por el camino que sigue a continuación de la recta principal, claramente delimitado.

A partir de allí, el circuito atraviesa un área de poca vegetación, bordeando el alambrado de una estancia. Un poco más adelante tendrá una hermosa vista del valle del río, sobre la izquierda, para lentamente ingresar en un bosque de pinos y asomar a un descenso, ya en área urbanizada, con vistas panorámicas